Hablar de inclusión educativa de la discapacidad ya no resulta novedoso. Existe una infinidad de propuestas, proyectos e investigaciones, especialmente en lo que respecta a la educación obligatoria.
Sin embargo, cuando pensamos en la educación superior, el panorama no es el mismo. ¿Cuántos alumnos con discapacidad forman parte de nuestras aulas? Según el VI Estudio sobre la inclusión de personas con discapacidad en el sistema universitario español (Viñas Sánchez et al., 2023), en el curso 21-22, 22.156 alumnos con discapacidad conformaron el 1,6% del total en todo el sistema educativo universitario español. Es fácil pensar que es poco probable que nos encontremos con un alumno con discapacidad en nuestras aulas. Entonces, surge la pregunta: ¿realmente vale la pena ser accesible?
Nuestro alumnado universitario de hoy se enfrentará, en el mañana, a la realidad empresarial: Según el Instituto Nacional de Estadística, en 2022 había 1.941.900 personas con discapacidad en edad de trabajar. De ellas, el 27,8%, es decir, 540.502 personas, estaban empleadas. Además la Ley General de Discapacidad establece que “las empresas públicas o privadas con 50 o más personas en plantilla están obligadas a que al menos el 2% de aquella sean personas con discapacidad”. Por lo tanto, es altamente probable que nuestros alumnos tengan contacto con personas con discapacidad que requieran cierto grado de accesibilidad. El alumno que hoy está con nosotros será responsable de esa inclusión y compartirá experiencias cercanas con compañeros que tienen discapacidades.
Como profesores, estamos impartiendo habilidades laborales y conocimientos que nuestros alumnos aplicarán en el futuro, en el ámbito empresarial. Independientemente de la asignatura, nuestro objetivo fundamental es formar a futuros trabajadores. Sin embargo, nuestro papel como docentes universitarios puede, y debe, trascender el conocimiento objetivo. Volviendo a la idea de que las empresas deben incorporar personas con discapacidad, enseñar conceptos básicos de accesibilidad se vuelve justificado.
Es en este punto donde adquiere relevancia la "Educación para la Inclusión", y específicamente, en el contexto de este estudio, la "Educación para la Accesibilidad". Aunque no tengamos un contacto directo con personas con discapacidad, de manera indirecta, podemos contribuir a que la sociedad sea más accesible. Esto se logra al inculcar en nuestros alumnos prácticas profesionales que incorporan medidas accesibles, preparándolos para un entorno laboral inclusivo y equitativo.
Viñas Sánchez, S., Gago Castro, M., & Sánchez Pérez, C. (2023). VI Estudio sobre la Inclusión de Personas con Discapacidad en el Sistema Universitario Español (203/2023). Fundación Universia. https://biblioteca.fundaciononce.es/publicaciones/otras-editoriales/vi-estudio-sobre-la-inclusion-de-personas-con-discapacidad-en-el

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